lunes, 25 de julio de 2011

Mauregato Rey de Asturias

El reino de los astures, surge en la región oriental de Asturias, en la cuenca del río Sella. Covadonga fue escenario de la primera batalla conocida y Cangas de Onís dio acogida a la primera corte asturiana. Desde Pelayo hasta el acceso al trono de Silo, Cangas fue el Centro político del reinado asturiano.  Con Silo la corte se trasladó a Pravia y tras el acceso definitivo al trono de Alfonso II, la corte se asentó en Oviedo, donde ya su padre Fruela había tenido alguna morada, ya que el propio Alfonso nació efectivamente en Oviedo
Mauregato fue Rey de Asturias entre los años 783 y 789.  Era hijo natural del rey Alfonso I el Católico y de la esclava musulmana Sisalda.
Al morir el rey Silo fue elegido como rey el hijo de Fruela I, el joven Alfonso II, a instancias de la reina Adosinda, esposa del difunto rey Silo. Sin embargo, parte de la nobleza asturiana nombró rey a Mauregato, pues no habían olvidado las acciones cometidas por el rey Fruela I de Asturias.
Mauregato organizó una fuerte oposición, obligando al nuevo rey a retirarse hacia tierras alavesas. Tras ello, Mauregato se apropió del poder en Asturias, proclamándose rey.
A Mauregato se le atribuye el llamado Tributo de las cien Doncellas. Según la leyenda, el rey habría pactado la paz con el emir de Córdoba, Abderramán I, a cambio de dar un tributo anual de cien doncellas cristianas.
Un hecho sobresaliente del reinado de Mauregato fue la disputa ocasionada por la doctrina herética adopcionista, en la que intervinieron Carlomagno, el obispo de Toledo, Elipando, y el monje Beato de Liébana.
Tras su muerte, es elegido rey por los nobles Bermudo I de Asturias, llamado el Diácono (¿? - Oviedo, 797), Rey de Asturias del 789 al 791.
Después de su defunción, el cadáver del rey Mauregato recibió sepultura en la iglesia de San Juan de Santianes de Pravia, en un sepulcro liso, y en la misma iglesia habían recibido sepultura el rey Silo de Asturias y su esposa, la reina Adosinda, hija del rey Alfonso I el Católico, y hermanastra del rey Mauregato. El historiador Tirso de Avilés y Hevia señaló que sobre la tumba del rey Mauregato fue esculpido el siguiente epitafio:
Hic iacet in Pravia qui pravus fuit.
 Que traducido al castellano viene a decir:[3]
"Aquí en Pravia yace el que fue depravado"
Mauregato hijo ilegítimo del rey Alfonso I el Católico. Contrajo matrimonio con Creusa, (¿? - después de 789). Reina consorte de Asturias por su matrimonio con el rey Mauregato de Asturias, aunque dicho matrimonio ha sido cuestionado por diversos historiadores modernos, y fruto de dicha unión habría nacido un hijo de nombre Hermenegildo.
Se desconoce su fecha de nacimiento de Creusa. Aunque su existencia y su matrimonio con el rey Mauregato de Asturias, han sido puestos en duda por algunos historiadores modernos, en un documento, fechado el día 30 de octubre del año 863, y por el que Gladila, obispo de Braga, realizaba una donación a las iglesias de San Pedro, San Pablo, y Santa María de Trubia, se menciona la existencia de Creusa, esposa de Mauregato, y de Hermenegildo, hijo de ambos. No obstante, la autenticidad de dicho documento también ha sido cuestionada por diversos historiadores modernos.
Los historiadores del siglo XVIII, basándose en dicho documento, llegaron a la conclusión de que el rey Mauregato de Asturias había contraído matrimonio, y había tenido un hijo, hechos desconocidos hasta ese momento.
Se desconoce su fecha de defunción, de la reina Creusa,  aunque el Padre Enrique Flórez señala en su obra, Memorias de las Reinas Católicas, que el hecho de que fuera sepultada en la iglesia de San Pedro de Trubia, a su parecer, indica que debió de fallecer tras la muerte de su esposo, ocurrida en el año 789, y cuando ella ya habría abandonado la corte asturiana.
La reina Creusa fue sepultada en la iglesia de San Pedro de Trubia, según se desprende del documento fechado el día 30 de octubre del año 863, y en el que se menciona que la esposa de Mauregato, y madre de Hermenegildo, había sido enterrada en dicha iglesia.

El puente y el castillo de Tudela en Olloniego

Olloniego (Ollenius+Aecus) significa confluencia de varios ríos. A 8 kilómetros de Oviedo por la AS-242 y a otros 9 kilómetros de Mieres siguiendo la misma carretera, nos encontramos con la parroquia de  Olloniego. Se  puede acceder también  mediante la A-66 de la Autovía de la Plata. Olloniego  se encuentra situado a la izquierda del Río Nalón y sobre la Autovía de la Plata. La parroquia tiene una población de 1.169 habitantes (sadei 2008) y ocupa una extensión de 11,64 kilómetros cuadrados.
La primera referencia documental de su existencia se remonta al año 1145, cuando Alfonso VII dono al monasterio de San Pelayo “la tercera parte del portazgo de Olloniego. La Catedral y el Monasterio de Santa María de la Vega se llevaban las otras dos partes.
Durante siglos fue una zona de paso obligada entre cuantos querían llegar desde Castilla al centro de Asturias, tanto para comerciantes y artesanos, como para los peregrinos que se dirigían a San Salvador y a Santiago de Compostela.
El Conjunto de Olloniego está configurado por diversos elementos que fueron surgiendo paulatinamente alrededor de un manantial natural ubicado al borde del antiguo camino de Castilla. El conjunto lo constituyen  la Capilla, Puente, Palacio y Torre de Muñiz. El valor singular de este Conjunto viene determinado por ser un complejo de edificaciones con origen medieval en el que se reúne una obra religiosa, una obra civil y una obra de ingeniería, vinculadas a un camino y a un manantial natural.
Los elementos que componen el denominado Conjunto de Olloniego son: El Puente Viejo; puente medieval destruido en el siglo XVII, constaba de cinco arcos de distinta altura. Fue antiguo camino hacia la Meseta. En la actualidad presenta tres arcos, algo más apuntado el del centro, fue posiblemente trazado en el siglo XIV para salvar el paso del río Nalón que el siglo XVIII alteró su curso dejando en seco esta construcción. Actualmente está fuera del cauce debido al desvío del río Nalón, producido en 1676 a raíz de una crecida.
El puente a lo largo de la historia objeto de un intento de control. No  en vano la Torre de  Muñíz, parte del conjunto monumental, se edificó en el Siglo  XIV para vigilar el puente, donde se cobraba por el paso. La torre de estructura redonda, fue un enclave fundamental dentro de la red de fortificaciones asturianas.
El Palacio, tiene su origen en esta torre circular de carácter defensivo, levantada en el siglo XIV, pero la mayor parte de lo que hoy conocemos corresponde al siglo XVI, época en la que la torre defensiva se transforma en palacio. Esta construcción tendrá distintas ampliaciones hasta la definitiva en el siglo XVIII.
Los restos del Castillo de Tudela, edificado por Alfonso III el Magno. Está situado en La Focara aunque pertenece a la parroquia asturiana de Santianes, en el concejo de Oviedo (España). Fue cedido al Obispado por Alfonso VII de Castilla, fue mandado destruir en el siglo XIV.
El castillo de Tudela, que debe su nombre a la función de tutela que ejercía como protector de la Corte de la monarquía asturiana, conserva hoy parte de lo que fue el triple torreón que lo coronaba, así como importantes restos de las estructuras que sirvieron de lugar de habitación para quienes en diferentes etapas fueron los señores de tan insigne lugar. La presencia de los muros que a pesar del abandono han conseguido mantenerse en pie exige sin embargo un ejercicio de buena voluntad por parte del visitante, que ha de hacer el esfuerzo de intuir sus restos bajo la abundante vegetación que los ha colonizado.

Lo más visible de esta fortaleza medieval, contra la que no pudieron los ejércitos pero sí la hiedra y el abandono de las administraciones, forma parte de uno de los tres torreones que enarboló en la Edad Media. Hoy es una especie de dedo de unos cinco metros de altura que apunta al cielo demostrando que aún es capaz de resistir los envites del tiempo y del olvido. Rebuscando entre la maleza que invade la parte más alta de la fortaleza se pueden comprobar las dimensiones y la potencia de sus muros, en su mayoría restos de los siglos XIV y XV hoy tapizados por el terreno. Alrededor de la construcción central todavía se conservan importantes vestigios de las tres murallas defensivas y otros tantos fosos con las que contó durante una buena parte de su historia.

Conocido en la historiografía asturiana por ser mencionado en la crónica de Sampiro como uno de los principales castillos construidos por Alfonso III, a finales del siglo IX, junto a los de Oviedo, Gozón, Alba, Gordón y Luna, entre otros, su historia está repleta de acontecimientos siempre relacionados con su asentamiento estratégico como defensa del Nalón y control del camino entre Oviedo y Castilla. Fue precisamente esa posición la que le hizo ser siempre codiciado por los distintos poderes feudales, el rey, la aristocracia regional y el Obispado ovetense. Cuenta Avelino Gutiérrez, profesor de Arqueología de la Universidad de Oviedo y buen conocedor de las fortalezas defensivas asturianas, que el castillo tuvo un momento importante entre los siglos XIII y XIV, cuando el Obispado de Oviedo lo tenía subarrendado a una familia de nobles que asaltaban a los mercaderes del camino del Padrún. «Un documento que se conserva en el archivo municipal recoge la queja de los mercaderes denunciando que cuando van hacia León les roban las pixotas y a la vuelta el dinero».

En el año 1965 se le declaro Monumento histórico artístico, los estudios indican que su construcción se realizó sobre las ruinas primitivas de un castro prerromano. Levantada sobre un castro prerromano. La fortaleza de Tudela (Olloniego) está documentada desde el siglo IX. Fue uno de los principales castillos construidos por Alfonso III a finales del siglo IX.  Sería más tarde durante el reinado de Alfonso III cuando afrontó su mayor reestructuración antes de que Juan I ordenara su destrucción en el año 1383. La fortaleza es hoy un montículo formado por sus propios restos envueltos en maleza - El enclave tuvo un protagonismo constante durante la Edad Media por su emplazamiento de dominio del área central y el paso a León
Fue defensa inexpugnable para la protección de Oviedo desde época romana, el castillo de Tudela se alza sobre el barrio de la Focara, en Olloniego, un paraje que domina buena parte de los accesos a la capital con el Aramo al fondo y el Padrún a tiro de piedra.

El que fuera testigo estratégico de la sucesión de hechos históricos que dieron a esta parte de la geografía asturiana la identidad que hoy exhibe es, en estos momentos, una ruina arqueológica que aún conserva restos del porte y la presencia que lo distinguió en otro tiempo. El volumen de sus estructuras permitía en la Edad Media reconocerlo desde puntos tan alejados como La Carisa, un emplazamiento con el que los historiadores no descartan que hubiera estado en conexión.

Tuvo un protagonismo constante durante la Edad Media por su emplazamiento estratégico en el dominio del área central y el control del paso entre Asturias y Castilla.

Atalaya en el camino principal de Oviedo, fue el principal protector de la corte durante la etapa de la monarquía asturiana. De ese momento y de la tutela que ejerció de la capital se cree que viene el nombre de Tudela.

Testigo de numerosos episodios durante la Edad Media, fue mandado destruir por Juan I en 1383.
En términos de esta parroquia se han encontrado asentamientos prehistóricos como el castro de El Pico Castiello, situado junto al antiguo Castillo de Tudela.
Se  trata de una fortaleza levantada sobre las ruinas primitivas de un castro prerrománico. Hay referencia a él en documentos del alto medievo (siglo IX, época de Ordoño I).Fue demolido por Juan I en el año 1383 y después Alfonso III tomó la iniciativa de su reconstrucción dada su vital importancia estratégica como defensa del Nalón en este valle y control de paso (uno de los más importantes entre Asturias y Castilla).  Ocurrieron en él diversos episodios, desde levantamientos, como el de Gonzalo Pelaez contra Alfonso VII (año 1132) hasta las guerras civiles que enfrentaron a Pedro I con el Infante Don Enrique (siglo XIV).

Lo conservado en la actualidad responde desde el punto de vista constructivo a los siglos XIII y XIV, y se limita prácticamente a los restos del torreón. También se aprecian las líneas del doble foso que lo rodeaba. El castillo fue propiedad de Gonzalo Peláez junto con los de Gozón, Buanga, Proaza, Alba de Quirós, Luna y Aguilar.
Iglesia de San Pelayo, recogida en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Asturias, que a principios del siglo pasado estaba intacta. Ahora solo queda en pie un ábside románico que forma parte de la capilla del cementerio.
Restos del Hospital de Peregrinos de Olloniego, de finales del siglo XVIII, junto con los de Pola de Lena, Castiello, Villayana, Mieres y otros ayudó a formar una cadena de hospitales entre Pajares y Oviedo, está situado en el Barrio de La Plazuela y hoy en día está convertido en vivienda.
La Capilla, es la construcción de mayor antigüedad del Conjunto, quizás con origen de época prerrománica, aunque la obra actual es una construcción del siglo XIV, con remodelaciones

domingo, 24 de julio de 2011

Palabras del Presidente de la Asocición de Residentes Peruanos en Asturias, en la Cena con motivo del día 28 de Julio

QUERIDOS COMPATRIOTAS Y AMIGOS:

Este 28 de julio, todos los peruanos nos felicitamos porque cumplimos 190 años de vida republicana. Este tiempo representa la  época en que todos los peruanos estamos construyendo una república democrática justa, equitativa y solidaria, basada en la libertad individual y el respeto al derecho de la persona y de la colectividad, con miras a forjar un país desarrollado y grande.
Sin embargo, esta construcción sigue siendo difícil porque aún se conserva la discriminación social, económica y cultural. Somos hermanos de distintas razas, culturas e idiomas, todos somos peruanos, sin embargo, resisten las tendencias de desintegración basadas en las diferencias.
Pero, el Perú persiste, y los peruanos subsistimos a pesar de los desalientos. Resistimos porque es nuestra Patria, el patrimonio que nos dejaron nuestros antepasados, es una vieja herencia valiosísima que aún no sabemos explotar para nuestro bienestar. Nuestra Patria se empieza a forjar desde hace 15 mil años, cuando los primeros nómades se quedaron a vivir en nuestra tierra, lo comenzó a explotar y lo defendió con su vida. Allí yacen sus cuerpos, la de sus hijos y descendientes.
Nosotros los peruanos empezamos a formarnos como una sola nación cuando nació el primer mestizo, el Inca Garcilaso de la Vega, hijo de español e india. Él se creía español porque admiraba a su padre y los indios lo veían como tal, pero se sintió indio cuando estuvo entre los españoles porque no lo comprendían. Eso somos los peruanos: una fusión de culturas, somos mestizos por la cultura, más que por la raza.
Desde el inca Garcilaso estamos forjando nuestra nación: El Perú.
Nuestros nombres y apellidos quechuas e hispanos se mezclan libremente y forman nuestra personalidad histórica.
Todos los pueblos y rincones de nuestra patria somos hermanos porque hemos decidido vivir bajo un mismo Estado, tenemos una historia común y aunque seamos diferentes culturalmente, nos sentimos peruanos y nos defendemos mutuamente. No somos separatistas somos unionistas.
      Somos herederos de una patria milenaria, llena de riquezas incalculables y maravillosas; somos una nación de cinco siglos de existencia, y, somos una república democrática de 190 años.          Estamos perfeccionándola, para que todos vivamos juntos a gusto por el progreso de nuestra nación, aprovechando los recursos de nuestra patria.
      La República es un segundo en el tiempo de existencia de nuestra patria, es solo el intento de construir una convivencia democrática, en igualdad de condiciones, con igualdad de oportunidades y buscando la justicia social. Todos somos libres para expresarnos y para realizar los proyectos que nos propongamos. Y, para ser grandes, todo peruano debe aportar con lo que sabe y con lo que tiene. El buen peruano debe ayudar al que no tiene, debe extender su mano al necesitado, debe enseñar al que no sabe. Al mismo tiempo, debemos aprender de nuestros hermanos, cuanto más aprendamos y nos conozcamos, y practiquemos nuestras costumbres, danzas, música y vestuarios, cuando sepamos nuestra historia, nos convertiremos en una nación de personas cultas, con capacidad de conquistar al mundo pacíficamente.
Hermano peruano, recibe un abrazo cordial, deseo que progreses, deseo que tu futuro sea promisorio, porque tu bienestar es el bienestar de todos, es bienestar del Perú. Hermano peruano, si sabes, enseña al que no sabe, no seas egoísta, no seas destructivo ni envidioso con tu hermano peruano. Sería como envidiar al Perú o envidiarnos a nosotros mismos.
Hermano peruano, integrémonos. Hermano de la selva, de la sierra y la costa, aprendamos unos de otros sin discriminación. Hermano del norte, centro y sur, aprendamos unos de otros con amor. Hermanos peruanos de todo el mundo, donde estés, muestra que el Perú (o sea tú) es generoso, es culto, es respetuoso, es confiable y es uno de los mejores en su actividad profesional. Aprende del hermano extranjero y cuando sientas que estás preparado para enseñar vuelve a tu tierra y enseña a tus hermanos. Así juntos engrandeceremos esta hermosa nación llamada Perú.
¡VIVA EL PERU!
¡FELIZ DIA PERU!
¡FELIZ DIA HERMANOS PERUANOS !

Palabras del Presidente de la Asocición de Residentes Peruanos en Asturias, en la Iglresia de San Francisco con motivo del día 28 de Julio, día de la Independencia del Perú

El 28 de julio los peruanos recordamos la Independencia del Perú; es el día máximo de todos los días festivos de nuestra Nación, que es el conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común. Es la fecha imponente de patriotismo que sobrepasa a las otras, es la fiesta de todas las familias que habitan nuestras tierras de nuestro Perú. Desde las más grandes ciudades y las más modestas aldeas de nuestra Patria, lo celebran con patriótica alegría; es el aniversario de todos los peruanos, nos recuerda, comunes hechos y nos abre muchas esperanzas. Nosotros que nos encontramos muy lejos de ella, recordamos con mucha y más nostalgia esta fiesta.

Es por eso que hoy  nos hemos reunido, aquí, primero para pedir a Dios que ilumine a nuestros gobernantes y luego también nos hemos reunido  en torno de nuestra bandera, roja y blanca,  para recordar nuestro aniversario patrio. Es por eso que también debemos desde aquí lejos de nuestra tierra, trabajar por nuestras familias, y por el engrandecimiento del Perú, nuestra Patria, que es una empresa colectiva que a todos compete, su fortaleza y grandeza deben de apoyarse por ello en la voluntad manifiesta de cuantos la integramos. Pero las naciones más grandes y prosperas, donde el orden, la libertad y la justicia han resplandecido mejor, son aquellas que más profundamente han sabido respetar su propia historia.

23 de julio de 2011

sábado, 23 de julio de 2011

EL SABER DEL MASATO

El Perú es un país pluriétnico y multicultural. Existen 72 etnias que coexisten en nuestro territorio: 7 en la región andina y 65 en la Amazonía agrupadas en 14 distintas familias lingüísticas (conjunto de lenguas que derivan de una lengua común). Dado que el lenguaje es la forma de nombrar, comprender y ordenar la realidad, la variedad lingüística de nuestro territorio nos remite a múltiples cosmovisiones, identidades y conocimientos. Conocer valores, experiencias y relatos de otra cultura es un doble privilegio porque incrementamos las fronteras de nuestro saber y simultáneamente cuestionamos los fundamentos de nuestra identidad. Si esa otra cultura habita nuestro territorio, entonces ese privilegio se convierte en un imperativo intelectual.
Jenetian. El juego de las identidades en tiempos de lluvia de Fidel Tubino y Roberto Zariquiey es un valioso ejemplo de las posibilidades del trabajo interdisciplinario: desde la filosofía y la lingüística, pero principalmente desde los cruces de estas disciplinas, los autores nos presentan las "transformaciones que han experimentado los shipibo-conibos a lo largo de los últimos años en virtud del contacto cada vez más intenso con la sociedad urbano-mestiza" (18).
Desde la categoría de diglosia propuesta por Martin Lienhard y la de transferencia de Germán de Granda, los estudiosos construyen un marco teórico riguroso, pero flexible y lo más importante, útil para futuras investigaciones. El énfasis está colocado en reconocer el carácter híbrido de prácticas, estructuras y objetos, pero sin olvidar la acción del individuo y las particulares situaciones comunicativas en ese continuo formado por el contacto cultural y lingüístico. Las evidentes relaciones de poder entre una lengua hegemónica y una lengua subalterna al interior de una comunidad nacional constituyen solo la punta del iceberg del problema, lo más interesante está en las modalidades mixtas de habla, las formas concretas del habla que manifiestan diversos grados de interferencia y de valor social dependiendo de los marcos pragmáticos en que son empleadas. El uso del lenguaje por los shipibo-conibos no es una expresión de asimilación ni de resistencia cultural; más allá de dicotomías simplificadoras, las hibridaciones son variadas y remiten a adopciones, eliminaciones, sustituciones, reestructuraciones y retenciones de rasgos culturales y lingüísticos.
Las insuficiencias del concepto de mestizaje para definir y comprender la cultura nacional son esgrimidas en la argumentación de este texto. No somos una síntesis viviente de lo indígena y lo hispano, ni un crisol de todas las sangres, somos una cultura descentrada que "no se ofrece como espacio de reconocimiento recíproco (.) que nos des-realiza" (92). Por ello, "la nación peruana tiene que empezar a comprenderse como espacio de encuentro de identidades divergentes y no como unificación de las mismas" (97). La recuperación de las memorias locales, y el reconocimiento de la riqueza de las zonas culturales en contacto con su múltiple juego de actuaciones permitirán el largo camino hacia una nación incluyente de la diversidad.
A pesar de algunas reiteraciones inevitables en un trabajo conjunto, y la ausencia del pertinente debate latinoamericano desde los marcos de los estudios subalternos o la teoría poscolonial, este libro, enriquecido con cuatro entrevistas a shipibos-conibos, abre un nuevo afluyente para nuestro caudaloso, pero muy previsible río de las ciencias sociales.
Jenetian nos invita a evitar dos extremos perniciosos en el debate sobre la identidad y la cultura: a) promover políticas de homogeneidad dirigidas a legitimar un proyecto nacional monovalente bajo el engañoso manto del mestizaje, y b) la mera complacencia en la diversidad, el deleite inocuo en la diferencia. Unidad artificial o diversidades excluyentes que nos conducirían al hoyo de la intolerancia o al caos de la fragmentación.

PINON, TELVA Y PININ EN LOS DIBUJOS DE ALFONSO IGLESIAS

Alfonso Iglesias López de Vivigo, nació el 10 de enero de 1910 era natural de Navia, sus primeros trabajos como dibujante aparecen en los diarios Región y La Nueva España.  La trayectoria del historietista asturiano más insigne, Alfonso Iglesias, está íntimamente relacionada con este periódico para el que creó, con un lenguaje renovado, sus personajes más entrañables, Pinón, Telva y Pinín. Es sobre todo este último quien proporcionó un gran caudal de imágenes, pues sus viajes alrededor del mundo dieron pie a numerosas proyecciones de lo exótico.
La historieta, igual que otras manifestaciones culturales, también pone de manifiesto el individualismo a ultranza del asturiano, como si de un rasgo que pareciera definir su carácter se tratara. Una concepción vital propia de un pueblo tradicionalmente aislado, tanto desde el punto de vista histórico como geográfico, que le hace sobrevalorar lo propio y despreciar lo ajeno.
Partiendo de la noción de estereotipo en sentido amplio, que la sociología define como una concepción simplificada y comúnmente aceptada por un grupo sobre un personaje, o sobre una estructura social, se puede observar en el tebeo asturiano que el dibujante suele proyectar la imagen del otro desde un modelo preestablecido al que dignifica con elementos propiamente regionales y que entran dentro del orden del costumbrismo. De alguna manera el cómic se encargó de reflejar, desde la posguerra hasta finales de los años setenta, el grandonismo asturiano focalizando elementos estereotípicos magnificados, pues el dibujante trasladaba a lo exótico elementos regionales. La sidra, la fabada, las madreñas, el paraguas, la boina y la gaita son los estandartes más emblemáticos de Asturias y por lo tanto los más apropiados para adornar la proyección "del otro". De esta manera el autor de la tira se plegaba consciente o inconscientemente a los dictados de un medio de difusión que iba dirigido al gran público.
En 1943, durante la etapa dura la postguerra Alfonso Iglesias creó, para el diario La Nueva España, un personaje emblemático, un campesino asturiano calzado con madreñas y tocado con boina que aderezaba su castellano con sonoros vocablos autóctonos. Pinín despertó en los niños asturianos el afán de aventuras pues desde el primer momento puso todo su empeño en conocer mundo. No obstante, el "neñu", asimilado a un héroe, debía dejar constancia de su asturianía, y a lo largo de todas sus andanzas se pone de manifiesto la idea básica que articula esta historia, Pinín lleva Asturias en el corazón y lo demuestra durante todo su recorrido.
“Y si algún día el destino os lleva a surcar los mares y a conocer otros países, podéis decir con orgullo, lo mismo que decía nuestro Pinín: ¡¡ Soy asturiano!!. Que aquel que nació en Asturias, como dice el cantar, bien puede decir que nació en la gloria..”.
Si la semblanza de esa imaginaria vuelta al mundo reproduce sobre todo arquetipos, también es cierto que hay detalles muy precisos que revelan un afán documental, pues hay ciertas viñetas que refieren un mundo diametralmente distinto al asturiano. Las bases documentales del periódico, las fotografías y la producción de artículos son elementos habituales en una redacción que el dibujante podía manejar pues esa es la sensación que transmiten algunas viñetas del álbum editado en 1944, que recopilaba las tiras de prensa de las Aventures de Pinín que de Pinón ye sobrín.

El autor recoge sintéticamente la arquitectura del hierro, del cristal y del hormigón, la de los inmensos rascacielos proyectados en contrapicados como amenazadores gigantes. En esa gran urbe newyorkina también aparece, inmerso entre el gentío y los edificios, el mensaje publicitario propio de una sociedad muy mercantilizada. Mediante este recurso, Alfonso puede transferir la estela de gloria que acompaña al pequeño héroe, To-day, The great Pinín, The world´s youngest big pipe player, Radio-city theater, The marvelous Pinín big-pipe player, City, Taxi-cab, etc... Asimismo, el dibujante refleja otras formas de transmisión publicitaria, pues Telva se convirtió en mujer anuncio tras un andamiaje en forma de botella de dry-gin bull ambulante bajo el que sobresalían las célebres puntillas denominadas telvas en honor del personaje.

También la serie parece hacerse cargo de sus homólogos foráneos, pues cabe hablar de un paralelismo, formal y narrativo, con el Tintin de Hergé que como Pinín fue secuestrado por unos hombres de "siniestra catadura. De hecho el neologismo kidnapping, surgido en 1930 como proyección de una nueva realidad, se mantiene desde entonces en francés para indicar el rapto de niños. Además se detectan anacronismos singulares en la caracterización de la fauna americana, cuando el pequeño héroe, ataviado de indio americano, encanta pitones propios de las regiones cálidas de Asia y de África. Hay otra proyección de la imagen foránea a través de la reproducción de las cabeceras de los diarios internacionales. Aparecen citados con frecuencia Herald Tribune, Evening Journal, Daily News, New-York Times, The times, Il Popolo, El osservatore romano, Das Reich, El Mexicano y equiparados a los grandes medios de masas se hallan dos periódicos asturianos Carbón y La Nueva España donde colaboraba Alfonso.

Merece especial atención el tratamiento lingüístico de los nombres propios, pues el dibujante utiliza con frecuencia el diminutivo in, propio de la lengua asturiana para "asturianizar" los patronímicos extranjeros y que contribuye junto con la imagen a caracterizar los personajes foráneos. Así su novia china se llama Ku-Cha-Rín (un diminutivo afectuoso), el malo Fu-Man-Po-Ko, el mago Mer-Lu-Zin (en éste caso se trata de un diminutivo despectivo), y el mismo personaje, se presenta en la fiesta del mandarín Fu-Nan-Chi como el príncipe Pi-Nin Chang. Aparece con gaita y madreñas y revestido de un kimono adornado con la silueta de un hórreo y en cuya espalda se aprecia un resplandeciente sol símbolo del gran Imperio Chino. Para la denominación de los rusos utiliza igualmente sonidos característicos afines a ese país, el más pesado se llama Gordovich, el feroz barbudo, Besugoski, y el anodino soldado Poponof carece de significado, pues representa la tropa anónima que obedece las ordenes de sus superiores.

En cualquier caso aún dentro de lo exótico, el dibujante siempre busca referencias familiares que acerquen los lectores a un mundo cercano y conocido, aunque sitúe su personaje en un contexto lejano. En tal sentido se puede mencionar la representación ambivalente de la palmera. Es un elemento exótico por antonomasia, árbol típico de esos países, y por otro lado, se trata de un icono habitual en Asturias. Se convirtió en el emblema de una determinada clase social, los indianos para los que quedó asimilada a una tipología arquitectónica especifica, la casona exenta con galerías, balcones, porches de acceso y techumbre a cuatro aguas. Hispanoamérica había sido la depositaria de las tradiciones españolas, y tras el aislamiento europeo esas relaciones se consolidaron entre América Latina y España. De ello da cuenta Pinín en su aventura mejicana, allí encuentra plazas de toros (que le recuerdan los verdes prados y las vacas que él apacentaba), romerías, corridos mejicanos y una linda muchachita que casi le hace olvidar su novia Ku-Cha-Rín.

También se advierte con cierta frecuencia como el autor transfiere la realidad española a otros confines. Se trata de un elemento reseñable que pone de manifiesto la situación de penuria y dificultad de la posguerra, aunque revestido de connotaciones humorísticas. Tanto en la aventura africana como en la asiática junto a Mahatma Gandi, el personaje principal alude frecuentemente a la cartilla de racionamiento, vigente en este momento y aún durante mucho tiempo pues se mantuvo hasta 1952. Eran tiempos muy duros para un país que tenía sometidos los alimentos básicos a control, no obstante el inocente chiquillo apunta una situación subyacente en la sociedad de la época, la existencia del estraperlo contribuyó a incrementar aún más el hambre y la escasez. La picaresca nacional prestó a risa, pero también brindó imágenes gráficas llenas de violencia que el autor suavizó al paso de los años cuando la situación se fue apaciguando .

Telva y Pinón se hicieron populares en la época del hambre, cuando todo el mundo era triste y cutre, cuando España entera temblaba de miedo y las gentes tenían muy pocos motivos para sonreír.

La cantidad de imágenes estereotipadas de lo exótico entreveradas de elementos regionales son tan abundantes en la obra de Alfonso Iglesias. Se puede citar no obstante aún otro detalle de localismo regional pues, en una calle de una gran ciudad china el lector puede cerciorarse de una noticia intrascendente para el resto del mundo pero de suma importancia para un gijonés como fue la subida del Gijón a Primera División en 1944.

Alfonso Iglesias, tiene en el Campo de San Francisco una escultura realizada por el escultor y pintor piloñés Félix Alonso Arena. El artista recrea al popular dibujante en actitud de  tomar apuntes en un cuaderno. El broncíneo busto esta colocado sobre un pedestal de piedra en el que están esculpidos sus entrañables personajes Pinón, Telva y Pinín. Debajo hay una inscripción que dice: “Asturias a Alfonso Iglesias” El propio Alfonso Iglesias en un emotivo acto el 21 de septiembre de 1986, descubrió la escultura  que la capital del Principado le erigió por cuestación popular. Para él fue una de sus últimas emociones, aquel género de triunfos y homenajes que descubrió cuando los niños asturianos de la posguerra acudieron en masa a recibir a Pinín  a la Estación del Norte de Oviedo.

Este dibujante y escritor naviego se licencio en Ciencias, pero dejo su carrera universitaria para dedicarse al dibujo humorístico. Los populares personajes asturianos Pinón, Telva y Pinín, alegraron a los niños y jóvenes asturianos y españoles de la triste posguerra. Fue miembro  del Instituto de Estudios Asturianos y autor de muchos  dibujos- entre ellos “Aventuras de Pinín, que de Pinón ye sobrin” y “Chistes de Alfonso” -, de comedias de ambiente asturiano (“Pinón y Telva”, “El pariente de América...”) del documental “Así es Asturias” (1963) de Juan Antonio Cabezas, y asimismo, coguionista del largometraje “Las aventuras de Pinín y sus amigos”.

jueves, 21 de julio de 2011

EL GRAN DESCUBRIDOR DE MACHU PICCHU : AGUSTÍN LIZARRAGA RUIZ

En mi país este año se está celebrando un acontecimiento muy importante que es el descubrimiento de  Machu Picchu por el americano Hiram Bingham, pero esto no es verdad porque un 14 de julio de 1902 casi en silencio ocurrió uno de los más grandes acontecimientos, no solo de Cusco y Perú, sino también del mundo: El Descubrimiento de la Ciudad Inca de Machu Picchu, aquel glorioso día nadie imaginó la gran influencia que ejercería sobre los destinos de los cusqueños y peruanos, tampoco nadie imaginó que 9 larguísimos años después, el 24 de julio de 1911 llegaría el primer turista extranjero: un tal Hiran Bingham y que tras él llegarían millones de turistas desde todos los confines del mundo en un impresionante peregrinaje masivo a este Altar Sagrado De La Humanidad, dejando millones de dólares.

Su verdadero  descubridor fue el cuzqueño Agustín Lizárraga, quien en el año de 1902 organizó una expedición conformado por su primo Enrique Palma Ruiz, administrador de la Hacienda Collpani; por el mayoral de la misma, Gabino Sánchez y su peón Toribio Recharte impulsado por el secular afán de conocer lo desconocido y buscar nuevas tierras para la agricultura. Subió por el cañón y en la cima encontró colgada la ciudad inca de Machu Picchu, recorrió todos sus recintos, tomó conciencia de que había encontrado un lugar excepcional, por lo que decide dejar para la posteridad una certificación de su hallazgo: una inscripción en el Templo de Las Tres Ventanas, que decía Agustín Lizárraga 14 de julio - 1902, que 9 años más tarde la encontró, consignó, reportó y publicó el mismísimo Hiram. Bingham.
Al año siguiente de su  sensacional hallazgo Agustín Lizárraga  hace plantaciones de maíz, verduras en sus terrazas principales dejando a su peón Toribio Recharte y familia. Cuatro  años después envía a Anacleto Álvarez y familia para hacerle compañía. En 1904 realiza el 1er viaje turístico con los miembros de la familia Ochoa de Collpani y sus trabajadores, años después llega Hiram Bingham y desde aquí la historia ya es  conocida…Esta versión era  ampliamente conocida por los  intelectuales cusqueños y defendida ardorosamente por el Presidente de la Delegación Peruana ante Yale, José Gabriel Cosio primer investigador peruano de Machu Picchu.

Sin embargo esta verdad del descubrimiento de Machu Picchu fue aplastada por el apabullante marketing que le hicieron a Bingham todos los medios de comunicación al punto que la revista Nacional Geographic publicó una versión acomodada y unilateral, que quedó como una verdad universal. Después de esto para Bingham se tocaron todas las fanfarrias, donde se perdió toda objetividad y en el calor de los fuegos artificiales se evaporó la verdad, en esas condiciones le añadieron la versión del “descubrimiento científico”, olvidándose del verdadero descubridor; en ese sentido las palabras, de hace casi un siglo, del Dr. José Gabriel Cosio en el informe oficial al Gobierno Peruano son encomiables: “Machu Picchu descubierta  el 14 de julio de 1902 por el señor Agustín Lizárraga y sus vecinos de San Miguel …El señor Lizárraga subía con frecuencia a Machupicchu los años anteriores (a 1911) y no es verdad que el doctor Bingham haya sido el descubridor de Machupicchu, él le ha dado la vida de la fama, su celebridad tenemos que deberla al Doctor Bingham… el tiene el indiscutible mérito en haberlas estudiado”…!qué sabias palabras¡ objetivas y precisas; cabales y justicieras, de todo un gran intelectual decente y elegante…y lejos de cualquier apasionamiento de hoy.

La francesa Simona Waisbarb en su libro “Misterios de Machu Picchu” nos dice “Lizárraga fue un profundo conocedor de la zona…le dio a Bingham las mejores perlas”. El fue un joven agricultor mollepatino, explorador empedernido, ágil, perspicaz, lúcido y vivaz “nuestro guía y compañero Lizárraga era un gamo para trepar los lugares más inaccesibles y un valiente para desafiar todos los obstáculos…” (José Gabriel Cosio), El Sabía leer y escribir perfectamente, no era “indio ignorante” ni un “agricultor analfabeto” tal como lo quieren hacer ver ciertos doctores de la Universidad cusqueña.

Alfred Bingham, hijo de Hiram, en su libro “Retrato de un explorador” señala que su padre eliminó toda referencia a Agustín Lizárraga y las fotos, donde, se podía ver que gran parte de la ciudadela no estaba cubierta por “la vegetación de los siglos” nunca fueron publicadas por Hiram; demostró cómo su padre fue modificando en sucesivas publicaciones su argumentación para transformase poco a poco en el “descubridor científico” de Machu Picchu. Así se amarró la historia del descubrimiento en la conciencia de los peruanos. Hiran Bingham nunca ha sido ni descubridor, ni científico, cambiaron groseramente una visita exploratoria a un descubrimiento científico, que solo se da en las ciencias fundamentales. ¡Que curioso! en su primera salida con guía bilingüe, tour conductor, con el primer policía de turismo del Perú sargento Fabián Carrasco y sin buscar nada, llegó de frente al lugar señalado de antemano. Bingham de la noche a la mañana se convirtió de simple profesor de historia  a científico y que “científicamente” saqueó los tesoros de Machu Picchu. Él ha sido un estudioso, investigador, de Machu Picchu y de si mismo. En su primer libro hace referencias a Lizárraga y al saber que éste había fallecido lo ignora. Hiram Bingham ordena destruir la inscripción de Lizárraga del Templo de Las Tres Ventanas y se arroga el descubrimiento de Machu Picchu.

En su libro Alfred Bingham cuenta sobre un sensacional hallazgo de excepcional valor para la historia del mundo, señala que en la libreta de campo de su padre, de puño y letra Hiram Bingham escribió “Agustín Lizárraga es el descubridor de Machu Picchu y él vive en el puente de San Miguel, justo antes de pasar…”

Hoy, en el 109 aniversario de su descubrimiento  rindamos todos el homenaje eterno a su descubridor cusqueño para redimir su hazaña epopéyica y hacer justicia histórica y así rescatar y reivindicar nuestros valores y forjar nuestra identidad nacional.

Es justo rendir un homenaje al verdadero descubridor de Machu Picchu  el cuzqueño Agustín Lizarraga Ruiz.