miércoles, 21 de agosto de 2013

LOS CAÑOS QUE SIEMPRE TUVO OVIEDO

CAÑU DEL FONTÁN

Fuente y lavadero situadas en la Plaza de Daoiz y Velarde, situada en uno de los ángulos del Palacio del duque del Parque.
Fue inaugurado en 1657. Edificada con bloques y sillares, en la parte alta hay un florón con cruz y los caños, en la parte inferior, son dos rosetas bajas.
Para acceder a la fuente es necesario  descender varios escalones, ya que se encuentra dos metros por debajo del nivel de la plaza. Para beber del cañu, es necesario arrodillarse y casi tocar la cabeza con el suelo, dado que esta se encuentra al ras del suelo.
Esta popular fuente fue sepultada  a principios del siglo XX, y recuperada en el último cuarto de siglo.

LA FUENTONA

Esta fuente fue inaugurada el 21 de septiembre de 1875, día de San Mateo y cierre del Jubileo y del verano. Siendo alcalde José Longoria Carbajal que colocaba una placa con su nombre  a todo lo que inauguraba. Los ovetenses muy dados a su fino humor  le dedicaron la siguiente copla:

“Esta urna funeral
De las aguas de Fitoria
Eterniza la memoria
De Longoría Carbajal;
El ser más original
De cuantos el mundo cría,
El que tiene la manía
De poner su nombre en todo
Y a quien llaman por apodo
El duque de Villafría…”

LA FUENTE DE FONCALADA
Esta fuente se encuentra situada al noroeste de Oviedo, en la confluencia de la calle Gascona y la calle Foncalada.
Se dice que el Rey Alfonso III la mando construir para proteger un manantial de agua potable que brotaba junto al antiguo camino que unía los Palacios del Naranco y la ciudad de Oviedo. La mención más antigua de este monumento data de 1096: en una donación de Alfonso VI a la catedral de Oviedo se cita Fonte incalata.
La fuente está situada sobre un manantial natural, aprovechando la zona de pendiente de la escorrientía. Se preparó la construcción del monumento excavando una fosa, la cual se acondicionó para sustentar el nivel superior por medio de enormes bloques de piedra caliza. La fuente consta de un canal cubierto de una anchura media de un metro, formados por bloques calizos labrados en sillería. Además se puede  reconocer con facilidad el edículo, o templete de planta cuadrangular con cubiertas a dos aguas que sirve para realzar la salida de agua al exterior y un pequeño estanque que detiene el caudal de agua. Dicho templete tiene arco de medio punto y bóveda de cañón. Tiene por característica más relevante el módulo alargado que presenta, con una proporción de 6:1, beneficiando la longitud respecto a la altura. Su disposición se da en serie de sogas.  
Conserva significativas inscripciones de conjuro contra el mal, de uso habitual en las construcciones de la Monarquía asturiana. En el frontispicio triangular de la fachada oriental está tallada la Cruz de la Victoria, con el Alpha y la Omega, bajo el que figura la misma inscripción que encontramos tanto en la Cruz de los Ángeles como en la de la Victoria: Con este signo se  protege al piadoso. Con este signo se vence al enemigo” y debajo de ella: “Señor, pon el signo de salvación en esta fuente  para que no permitas entrar al ángel golpeado. La inscripción latina se lee así en el monumento:
“Hoc signo tuetur pius. Hoc signo vincitur inimicus. Signun salutis pone Domine in fonte ista ut non permitas introire angelum percutientem”
Es la obra civil de carácter público más antigua de Oviedo y, hasta principios del siglo XX, todavía era usada por los ovetenses como fuente y lavadero. Posteriormente, el 4 de Junio de 1931, fue declarada monumento.
Entre 1991 y 1994 se realizaron excavaciones arqueológicas en el entorno de la Foncalada, a fin de prepararla para su restauración, y se llegó a descubrir el  c anal primitivo.
LA FONTICA
Manantial de Oviedo, al que se accedia por una fuente situada delante de la Iglesia de Santo Domingo, cuyas aguas tenían fama de ser curativas, y a las que se atribuía el poder curar la ictericia, el estreñimiento , las afecciones del hígado e incluso alargar la longevidad   de los que la bebían, además de las propiedades preventivas contra el cólera.
Se accedía a la fuente a través de una escalera y el recinto estaba delimitado por una barandilla metálica. Durante un tiempo la Fontica estuvo iluminada  con una farola de gas, que hubo que ser recolocada, ya que el gas se mezclaba con el agua, dándole mal sabor y eliminando las propiedades curativas que se le atribuían
A la Fontica se le atribuye una leyenda en la que se contaba  que en ella había vivido un culebrón, cuya cueva estaba en el Monte de Santo Domingo. Como el gran monstruo   tenía aterrorizados a los vecinos se acudió a los padres del Convento de Santo Domingo para que les librasen de él. Los padres realizaron múltiples exorcismos  sobre el bicho que finalmente se enrosco en un círculo en el fondo de la fuente y a la que terminaron matándolo dándole de comer un pan relleno de alfileres.  Se cuenta que el origen de esta leyenda  está en que este reptil lo trajeron los dominicos desde Filipinas y dejaron de qwue viviese en la fuente, pero el animal daba tanto miedo a los vecinos que finalmente tuvieron que acabar con él.
 FUENTE DE LA NOCEDA
Fuente que estuvo situada cerca de la Puerta de Noceda.  La fuente fue trasladada poco después a la esquina que forman la calle de La Vega y la calle San Vicente, siendo derruida a mediados del siglo XIX.
CAÑU DE VILLAFRÍA
El 18 de enero de 1992 se dio por finalizada la recuperación de la fuente conocida como “cañu de Villafría”. Esta fuente, de la que se tiene constancia desde el siglo XVII sufrió en 1934 las consecuencias de la Revolución de Octubre siendo escenario del fusilamiento de varias personas.
El ayuntamiento de Oviedo incluyó en su plan de obras de 1992 la recuperación y restauración de las viejas fuentes, como la fonte de Pando, la de Fitoria o la fuente de los Cuatro Caños.


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