sábado, 2 de marzo de 2013

EL HEROICOY VALEROSO TENIENTE CORONEL TEIJEIRO


El 5 de enero de 1892 nace en Baamonde (Lugo) Jesús Teijeiro Pérez, hijo del médico del lugar D. Serafín Teijeiro y de su esposa doña Concepción Pérez. Muy joven inicia sus estudios en el Seminario de Lugo; sin embargo, sintiendo más inclinación por la carrera de las armas, ingresa como alumno-cadete de Infantería en la Academia de Toledo el 2 de septiembre de 1912, donde, a los tres años, recibe el despacho de segundo teniente, solicitando plaza en el Regimiento WadRas de guarnición en Tetuán. En el mes de junio de 1917 se incorpora al Batallón de Cazadores de Madrid n° 2, en Tetuán.
Asciende a primer Teniente en el mes de septiembre y es destinado al Regimiento Serrallo con base en Ceuta y dos meses después al Regimiento de Infantería de Marina en Fernando Poo, pasando después al Regimiento Isabel la Católica de La Coruña. Solicita, en 1921, destino nuevamente en el Regimiento Sorolla de Ceuta, interviniendo con el mismo, en varias acciones de guerra contra los moros. En el mes de septiembre solicita su ingreso en la Legión de Extranjeros de reciente creación, y en su campamento de Riffién, con cuyas tropas de choque realiza su brillante carrera militar. Interviene en el combate de Monte Mayán donde, por haber sido herido el Capitán, toma el mando de la Compañía. En enero de 1922 toma parte en la operación sobre Hayuna-Beni-Bara, resultando gravemente herido. Restablecido pocos meses después, se reincorpora a la Legión y, en noviembre de ese mismo año, es ascendido a Capitán, tomando el mando de la Compañía del Tercio en Tafersit.
En vanguardia de la columna Gómez Morato, toma parte en mayo de 1923 en los combates de Tizzi Assa, recibiendo por todo ello su primera Medalla Militar. Ese mismo año, cooperando con la columna Salcedo en el levantamiento del cerco de Tifarauín. La Comandancia General de Melilla lo cita como distinguido en el mando de sus legionarios «por su entusiasmo y pericia, valor, serenidad y excelentes dotes de mando».
Durante el año 1924 participa en hechos de guerra, incorporada su unidad en distintas columnas de operaciones en territorio de Marruecos; columnas de Franco, Serrano, Castro Girona, Núñez de Prado... A mediados de diciembre recibe otra Medalla Militar. Interviene en la evacuación de Xauen, incorporado a la columna del Teniente Coronel Franco, quien emite de Teijeiro el siguiente juicio «Es un oficial valeroso, inteligente y de gran espíritu».
En el año 1925 se encarga del mando de la 5á Bandera de La Legión, participando en el desembarco de Alhucemas en la columna del ya Coronel Francisco Franco. Desembarca en las inmediaciones de la playa de Cebadilla y toma parte de la ocupación de Yebel-Malmussi y Monte Palomas.
En 1926, con la columna del Coronel Millán Astray, interviene en acciones de guerra y, ascendido a Comandante, se hace cargo en propiedad de la 5ª Bandera.
En 1927 opera con la columna mandada por el Teniente Coronel Martín Alonso. De esta circunstancia surgió muy buena amistad entre ambos militares gallegos.
Ascendido a Teniente Coronel, en 1928, con treinta y seis años, tiene que dejar la Legión al no existir vacante, tomando destino en la Zona de Reclutamiento de Lugo, su tierra natal, donde contrae matrimonio con Dña. Luisa Revilla Vidal, de cuya unión nacen cuatro hijos.
Proclamada la República española año 1931, promulgada la famosa «Ley de Azaña», solicita su retiro al servicio activo y pasa a residir, con su familia a La Coruña.
Próxima la guerra civil, Teijeiro es uno de los muchos militares retirados a los que vigila el Frente Popular. AI inicio de la contienda se ofrece, desde el primer instante, a su amigo el Coronel Martín Alonso, entonces mandando el Regimiento Zapora en La Coruña y le encarga de organizar e instruir a milicias voluntarias que denomina «Caballeros de La Coruña». A dicha Región Militar se le encomienda la liberación de Asturias, principalmente de la cercada ciudad de Oviedo. Se organizan tres columnas y una, al mando del Comandante en activo Ceano que ocupa Ribadeo, Vegadeo y Navia. El Comandante resulta herido gravemente y, para reemplazarlo, se envía a Teijeiro. Ocupa Otur y Luarca, Canero, Trevías, Paredes, Brieves y alcanza el importante puerto de La Espina y opera sobre Salas, ocupando las alturas que la dominan.
Teijeiro, con sus tropas, marcha sobre San Martín de Luiña y toma Pravia y, bordeando, el río Nalón penetra por La Mortera hacia Cabruñana y Grado. Los combates fueron durísimos.
El Coronel Martín Alonso refuerza la columna de Teijeiro con una Bandera del Tercio y un Tabor de Regulares y la mete, en forma de punta de lanza, en dirección a Oviedo por Peñaflor, Santullano de las Regueras y Escamplero.
El día 15 de octubre se toma completamente Escamplero, después de durísimos combates cuerpo a cuerpo, posición clave para intentar la liberación de Oviedo, que resiste de forma inverosímil, donde el invicto Coronel, ya General, Aranda, comunica: «Sólo nos resta morir como españoles». Teijeiro es consciente de la gravísima situación de los defensores y monta su estrategia. Con base en el Escamplero, en la noche del día 16, inicia el avance una agrupación de la columna integrada por restos de Tabores de Regulares al mando del Comandante Elías Gallego Muro, que ocupa por sorpresa las alturas del Monte Naranjo; por otra parte refuerza la fijación del enemigo en la zona de San Claudio, con lo que asegura los flancos del previsto avance hacia Oviedo. Con fuerte resistencia se ocupa el poblado de Gallegos y Loriana, Villamar y Loma de Pando, entrando en combate en las primeras casas de La Argañosa.
Hacia las seis y media de la tarde del día 17 de octubre, ya anochecido, la vanguardia de la columna Teijeiro toma contacto con los defensores de Oviedo. La emoción fue indescriptible al hacer su entrada triunfal en la capital de ASTURIAS. Había sido roto el cerco de Oviedo.
Cuando en la soleada mañana del día 23 de noviembre, el heroico Teniente Coronel Teijeiro paseaba acompañado por su ayudante por la calle de Uría de Oviedo, a la altura de la que fue Escuela Normal, una bomba de aviación hirió de muerte al valiente soldado y el día 27 fallecía en Grado, donde había sido trasladado para ser intervenido por el equipo quirúrgico del doctor Sierra.
Atendiendo a sus últimos deseos, su cuerpo fue enterrado en su Baamonde natal, con otra Medalla Militar concedida por el Generalísimo. Posteriormente fue ascendido a Coronel, a título póstumo, con antigüedad del día de su muerte.
 El 17 de octubre de 1952 fue inaugurada por el Ayuntamiento de Oviedo la plaza de la Liberación, donde se situó una estatua en homenaje al Teniente Coronel Jesús Teijeiro por haber roto el cerco al que se vio sometida Oviedo durante la guerra civil.

La estatua, obra de Francisco Asorey, consiste en la figura de un soldado ataviado con el uniforme de la época y que porta entre sus brazos una enorme espada cuya punta está apoyada sobre la base de la escultura. Tras la estatua se colocó un muro pétreo con la siguiente inscripción:
Oviedo a Teijeiro - +Año MCMXXXVI - Día XVII-X - En este día de triunfo para las fuerzas de Galicia los heroicos defensores de Oviedo recibieron aquí, con un abrazo fraterno, la ventura de su liberación», completado en su cara opuesta con la efigie del militar grabada en bronce y cuya leyenda decía: «Teijeiro - 5-I-MDCCCXCII- † 27-XI-MCMXXXVI».
El monumento sufrió posteriormente diversos cambios y en la década de 1960, con la apertura al tránsito de la calle División Azul, entonces Ronda Norte, fue desplazado hacia las viviendas de la plaza. En 1995 la plaza fue reformada y se quitó el muro posterior del monumento, suprimiéndose así las leyendas y la efigie del militar.
A pesar de que en Oviedo la corporación municipal haya eliminado el nombre de la Plaza y retire el monumento al Teniente Coronel Teijeiro, su memoria sigue muy viva y unida para siempre a la ciudad de Oviedo, de quien fue su libertador, al frente de una de las columnas gallegas, el 17 de octubre de 1936..




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