martes, 5 de julio de 2011

A LA SOMBRA DEL PICO MOROS


Una lluviosa mañana del mes de noviembre, día de la fiesta de Moreda, unos amigos, -moredenses- me invitaron a  conocer Moreda. Aquel día de San Martín, junto con otro amigo de origen colombiano, descubrimos lo hermoso del valle de Moreda. 

Moreda o Morea, se encuentra a las faldas del Cuitu Moros, cónica montaña que se eleva al pie de un “caliru”sobre el borde más occidental de la sierra del Mayarin. Su cima tiene una altitud de 712 m. El Cuitu Moros constituye la mayor atalaya de Moreda, cumbre que fue elegida por nuestros antepasados para una fortificación medieval, siendo anteriormente un castro. Esta cónica montaña da comienzo al cordal de Murias y Santibáñez, que separa  los valles de los ríos Negro y Aller se encuentra Moreda, -localidad de aspecto moderno- que pertenece al  Concejo de Aller ubicado en la zona central de Asturias, siendo su capital Cabañaquinta. El  nombre de Moreda, no es de origen árabe, sino que hace alusión a «un terreno pobre donde abundan moras y zarzales».

Armando Palacio Valdés, es un testigo aventajado que supo dibujar con su pluma los cambios en su valle: “Los prados siempre verdes, circundados por avellanos, surcados por mansos arroyuelos, causan una impresión idílica de paz y contento. Pero las suaves colinas que lo limitan, cubiertas de espesos castañares, surgen ya con un sentimiento de fuerza, como una majestuosa armonía que no turba la paz de nuestro espíritu, aunque lo inclinan a la meditación...”. Las impresionantes  montañas junto con los bosques y sus aguas cristalinas, ofrecen al visitante bellos entornos  para disfrutar de la naturaleza y practicar los deportes de la caza y de la pesca.

El verdadero origen de la actual Moreda, es la Moreda de Arriba, a 350 m de altitud. Fue la primitiva organización humana del Moreda actual. Los primitivos habitantes eran ganaderos y labradores. Es un pueblo que se ha modernizado durante los últimos años a buen ritmo. Sus barrios son: San Roque, Godina, el Cantuxu, La Fontona, El Llanu, El Rincón, La Corrala, El Canalón, La Cruz y la Comuna.

La Morea o Moreda, esta a 300 metros de altitud, y  esta a 12 kilómetros de Cabañaquinta,  y tiene 3300 habitantes. Tiene varios barrios como: Las Férreas, Campera, El Caleyu, La Barraca, El Campo, La Viñona, El Carmen, San Isidro, Sotiello, Tartiere y el Caleyón.

Es una población desarrollada al amparo de la minería del carbón, -los primeros mineros vinieron del valle de Langreo-, junto a la que se encuentran el pozo San Antonio de HUNOSA y barriadas como la del Carmen-San Isidro, con bloques paralelos. Es importante también su gran riqueza forestal, aunque en los últimos años el turismo rural se ha convertido en un punto de referencia para los lugareños. Moreda,  es un lugar de paso para numerosos esquiadores que llevan dirección al Puerto de San Isidro, se hizo necesario desdoblar la carretera, obra que se comenzó en enero de 1999, aunque cuenta  con buenos alojamientos hosteleros para los que prefieran adentrarse y detenerse en el pueblo.

Nuevos equipamientos urbanísticos han contribuido  a embellecer el núcleo de Moreda. El campo de la Iglesia o plaza  principal de Moreda, ha experimentado un cambio en base a algunas obras realizadas. La Iglesia parroquial, que esta bajo la advocación de San Martín, fue inaugurada en 1946 con dos torres y un pórtico frontal que también abarca parte de las dos fachadas laterales. Las torres alojan el campanario y el reloj. Tiene tres naves. La antigua iglesia era bastante pobre, fue demolida en 1918, y en su solar se edificó el actual templo financiado en buena parte por el marqués de Casa Quijano, gerente de la Sociedad Hullera Española. Años después se le dio el nombre del marques a esta plaza, que antiguamente se conocía con el nombre de Campo de la Iglesia. La iglesia por su parte frontal, y la torre fueron destruidas en 1936. En la plaza de la Iglesia se ha levantado un monumento en homenaje a la Minería, obra del escultor gijonés Jesús Castañón.

En el barrio de Sotiello es donde se concentra la enseñanza, puesto que allí se ubican el Instituto de Bachillerato, el Instituto de Formación Profesional inaugurado en  1969 y el colegio Nacional  que se inauguro el 2 de febrero de 1978. También en esta zona se levanta el pabellón polideportivo que lleva el nombre de Antonio Vázquez Mejido, medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 en la modalidad de tiro de arco. En 1951 se inauguro la plaza de abastos, y fue demolida entre los años 1975 y 1979, construyéndose el actual Hogar del Pensionistas, que comenzó su vida en 1983. De reciente construcción es la Casa de la Cultura y la Biblioteca pública Toribio Velasco, construida sobre la antigua alcaldía. En el año 1995, en el lugar que dejara  libre el campo denominado Maracaná, el cine Covadonga (1932-1976) y el edificio que en principio fue Casa Social del Sindicato Católico (1924-1293), se ha construido un Centro de Salud que forma parte del entorno del Campo de la Iglesia de Moreda.

En la fachada norte de la casa de los Bernardo, se conserva un escudo, muy admirado, pero algo deteriorado por el paso del tiempo, tiene forma circular y en él figura el castaño y el calderón, apellido de los Castañónes.  También hay varias casas del finales del siglo XIX, que se han modernizado. De principios del siglo pasado se conserva el casino, con la fachada de tres cuerpos con balcones y abundante madera tallada. El único cine que en la década de los noventa conservaba Moreda era el denominado Cine Carmen (1949), siendo demolido en el año 1999.

En Moreda de Arriba, existe una ermita en la cima del pueblo dedicada a San Antón. Es barroca pero muy modificada en el exterior. El cabildo esta sustentado por cuatro columnas de madera, con bases y capiteles labrados en piedra de grano. En el techo del cabildo hay una talla de 70 centímetros de longitud que sostiene la trabazón del tejado. Tiene una inscripción: “Si quieres saber quien soy/ y de que linaje vengo,/ soy de castañar montés/ y criau en Sinariegu”.

En el bajo Aller, es donde se asientan mayores núcleos de población, Moreda tiene una alcaldía, dependiente de las consistoriales de Cabañaquinta, desde el año 1922, año en el que se fundo la hermandad Humanitarios de San Martín, autora de la solicitud de dicha tenencia.

Se dice que en el siglo pasado comenzaron en el Concejo las primeras explotaciones carboníferas y con ellas la implantación de la empresa en sentido moderno, la generación de empleo en masa, el nacimiento de los salarios, incluso la emigración  de hombres y mujeres provenientes de todos los rincones de España, que pronto se convirtieron en alleranos. Antes de aparecer el carbón al mundo de la industria, al mundo del comercio, en una sociedad de escasísimos medios, con una economía estrictamente agrícola y ganadera.

Cuando comenzaron las explotaciones mineras la vida de la mujer allerana  comenzó a cambiar, porque el padre y los hijos comenzaban a tener un trabajo estable, un salario mensual, algo en muchos hogares nunca visto, un seguro médico, aparecen los economatos y comercios donde poder gastar el dinero. Entonces sucede que las labores agrícolas las asume principalmente la mujer, pierde la riqueza que hasta entonces generaba la huerta, las vacas, los cerdos, las aves; las mujeres se tienen que responsabilizar casi en exclusiva y además de la casa. “El hogar no lo forman las piedras de sus paredes sino la mujer que lo habita”.

El nombre de Moreda, va unido a la Hermandad de los Humanitarios. La Asociación surgió tras largo y costoso litigio. Joaquín Rodríguez Muñiz, dice: “Esta sociedad nació por el año 1914, para hacer valer sus derechos de los ganaderos alleranos de llevar el ganado a pacer a los montes colindantes entre los concejos de Aller y Lena, según convenio que desde finales del siglo pasado tenían pactado ambos Concejos y  que los de Lena querían dejar sin efecto, con gran perjuicio para los ganaderos alleranos...”. “En sesión municipal del Ayuntamiento celebrado el 11 de Julio de 1915, se tomó el siguiente acuerdo: “Se acuerda abonar a la Sociedad Los Humanitarios los gastos causados para habilitar la documentación a fin de justificar la mancomunidad de pastos entre Aller y Lena”. 

La hermandad en su segundo punto, pretende la hermandad es la ayuda a los habitantes mas necesitados del Concejo. Se les conoce también con el nombre de los Humanitarios de San Martín. Su fiesta se celebra el día 11 de noviembre, día de San Martín. Fiesta declarada de Interés Turístico Nacional. El objetivo de esta fiesta tan popular y concurrida es el de potenciar la cultura, tradiciones y particularidades de nuestro Principado, que sin duda son dignas de ser conocidas.

La víspera de San Martín tiene lugar la lectura del Pregón de fiestas y la elección de la reina, con lo que oficialmente quedan abiertas las fiestas en honor de San Martín.  A la mañana siguiente desde la madrugada las bandas de gaitas y tambores invitan a levantarse para asistir a la misa cantada con la gaita. Este es un acto de gran plasticidad al que acuden romeros de Hispanoamérica, Europa y Asía, a su cita anual con la fiesta de San Martín.
Una vez terminada la celebración religiosa se procede a la «puya’l ramu». El encargado procede a  subastar los lacones, «les casadielles», los panes de escanda y los panchones. 
Después da comienzo al  tradicional desfile de carrozas y grupos folklóricos desde la calle de La Estación. Unos jinetes abren el desfile portando el estandarte de San Martín, llevando también  varias banderas de Asturias, le siguen caminando los directivos de Los Humanitarios. A continuación circulaban unas treinta bandas de gaitas y carrozas como en la que viajaban la reina y sus damas de honor, tirada por bueyes. Los grupos de jóvenes en tropel cierran con cánticos asturianos en un desfile que dura  más de dos horas.
La tradicional comida consiste en una fabada Asturianía con todo su compango (chorizo, morcilla, tocino, lacón) y para finalizar el panchón,, se trata de un postre  típico en el concejo que esta hecho con pan de escanda. Se amasa el pan  y se va haciendo al fuego de una chimenea, envuelto en hojas de berza o verdura, se cuece durante ocho horas para después esmigallarlo en trozos pequeños, se funde con manteca y se mezcla con azucar o con miel.
En la fiesta abundaban los trajes regionales de hombres y mujeres, y en algunos casos las  familias enteras acuden a las fiesta. El día de los Humanitarios es una jornada alegre, festiva y llena de sentimiento y costumbres asturianas, que tiene un colofón en la “Danza Prima” anunciadora del fin de la fiesta.
Hasta los dos tercios del siglo pasado, en Moreda hubo una febril actividad minera en esta zona del bajo Aller, con tres importantes empresas instaladas. Tres pozos funcionaban simultáneamente. Hoy, solamente el pozo San Antonio sigue en actividad, que comenzó oficialmente en el año 1947.

Es importante resaltar la emigración que a comienzos del siglo pasado, salieron desde Asturias, y para ser más exactos del concejo de Aller, con destino a las selvas del Madre de Dios, en el Perú,  un puñado de asturianos, quienes habían sido atraídos por el “árbol que llora” que ese es el significado de la palabra caucho en lengua aborigen, que por ese entonces estaba en todo su apogeo.


Así podemos citar a  Máximo  Rodríguez, y a muchos  asturianos de toda condición social, como es natural. Unos quedaron allí para siempre, allí tuvieron hijos, hicieron fortuna, la mantuvieron o perdieron. Otros regresaron a la “tierrina” o, con el fracaso económico del caucho, enderezaron sus rumbos a otras tierras americanas más prometedoras y menos salvajes.

Otro caso es de los hermanos D. Mario y D. Benjamín Valdés, otros dos alleranos ilustres que tuvieron su hacienda  casi desde un principio de su aventura americana. Juntos los dos hermanos, dejaron huellas de su bien hacer, en el entorno: caminos, puentes, viviendas, ganado, racionalidad en la explotación de la shiringa y el caucho, buen trato a los indígenas y a los peones cuando esto no era lo habitual, cariño y generosidad con los misioneros dominicos.


Otros personajes importantes del siglo pasado que guardan relación con Moreda fueron  el conde de Guadalhorce por sus denodados esfuerzos para que se construyera la carretera que hoy atraviesa Moreda; Eloy Martino que fue el párroco constructor de la Casa Rectoral y del complejo del cine Carmen; los hermanos Miranda, médicos por el sentido benéfico-cultural de su labor profesional; Enrique Sánchez, ingeniero y fundador de la Academia Aller, centro donde estudiaron muchos moredenses que hoy ocupan lugares destacados en la cultura y en la política de nuestra región; José Tartiere Lenegre, fundador de la Sociedad Industrial. El marqués de Comillas, fundador de la Sociedad Hullera Española, y Vicente Madera Peña, alcalde que fue del concejo allerano entre 1951 y 1958.

En la actualidad son figuras destacadas de Moreda, el padre Hermógenes García, prior de los Dominicos en el Perú, fallecido hace algunos años; José Manuel Martínez, miembro importante en la Comunidad Económica Europea; Juan de Lillo, periodista y escritor, Juan Vázquez, rector de la Universidad de Oviedo; Graciano García, inventor y director de la Fundación Príncipe de Asturias, y muchas otras personalidades que ocupan importantes cargos en el mundo. 

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