sábado, 30 de mayo de 2015

EL MERCURIO PERUANO Y LA SOCIEDAD AMANTES DEL PAÍS


Hace algunos años, mi amigo, Palomino,el librero anticuario, cuando lo fui a ver a su librería me enseño un tomo de El Mercurio Peruano, enseguida mire la fecha, y efectivamente era el  primer número del Mercurio Peruano. Le dije a Palomino, que me llevaba toda la colección, y aquí la tengo en el lugar más importante de mi biblioteca, junto con otros libros muy antiguos de mi patria, que a través de mis viajes voy adquiriendo para hacer una gran biblioteca sobre temas peruanos, a diez mil kilómetros de nuestra Lima.
La prensa moderna irrumpió en la sociedad peruana en el siglo XVIII. Desde entonces, cimentó en la verdad y la justicia los fundamentos esenciales de la labor informativa y ha sido un elemento muy influyente en el desarrollo histórico del país.
El pensamiento Ilustrado en el Mercurio Peruano 1791-1794 es un estudio integral del Mercurio desde la perspectiva periodística.
Su influencia fue latinoamericana porque fue promotor y modelo de prensa para Quito, Santa Fe de Bogotá y la Habana. Además tuvo suscriptores en Guayaquil, México, La Paz, Buenos Aires, Santiago y Concepción; e incluso corresponsales en algunas de estas ciudades. El Mercurio tuvo un alto índice de lectura, de 10 a 15 lectores por ejemplar, similar al de El Comercio guardando las distancias históricas.
Es por eso que hoy voy a escribir sobre El Mercurio Peruano que fue un periódico bisemanal publicado en Lima entre los años de 1791 y 1795 y que fue ampliamente difundido por gran parte de Hispanoamérica hasta el siglo XIX. Fue editado por un grupo de jóvenes intelectuales pertenecientes a la Sociedad de Amantes del País, entre los que destacaron Hipólito Unanue, José Baquijano y Carrillo y José Rossi y Rubí. Fue la segunda publicación creada para Lima, pero aun así fue el más importante periódico editado en el Perú.
    El Mercurio Peruano es el periódico más importante de la Ilustración Peruana. Creado por un círculo de intelectuales jóvenes se publicaron entre 1790 y 1795 más de 400 números en los cuales se trató los asuntos más diversos. Sin embargo, es fácil resumir su tema principal: hacer conocer el Perú y ilustrar a los peruanos. Por eso, el Mercurio Peruano no sólo fue un gran periódico del Siglo de las Luces sino también el primer periódico netamente peruano.
El Mercurio Peruano de Historia, Literatura y Noticias públicas (así su título completo) fue creado en 1790 por la Sociedad Académica de Amantes del País de Lima. El fin de esta sociedad fueron las discusiones filosóficas y - sobre todo - la publicación del Mercurio Peruano. La mayor parte de los artículos se redactaron por miembros de la Sociedad aunque con el transcurso del tiempo, otros autores tenían cada vez más importancia. El periódico se publicó dos veces a la semana teniendo un tiraje entre 400 y 575 ejemplares, número bastante elevado para le época. Sin embargo, después de pocos años el Mercurio Peruano entró en crisis. No se podía mantener el alto nivel de los artículos y la financiación de la publicación se hacía cada vez más difícil. Cuando el Virrey Gil de Taboada retiró el apoyo económico, el Mercurio Peruano dejó de existir.
Los temas más importantes del periódico fueron la geografía, la historia, las ciencias (sobre todo medicina y historia natural) y la economía (comercio, minería y economía política ante todo). Ilustrar a los peruanos no sólo significó darles a conocer información sobre el Perú sino también ganarles para las ciencias y el razonamiento moderno. Por eso, en muchos artículos se explicaron nuevos inventos y la utilidad que iba a tener su aplicación en el Perú. Sin embargo, abrazar el pensamiento moderno no equivalió rechazar la religión católica. Al contrario, el Mercurio Peruano defendió un "catolicismo ilustrado" (p. 140) que frente a la Revolución Francesa se volvió muchas veces más católico que ilustrado.
Los artículos sobre el Perú publicados en el Mercurio Peruano constituyen hasta hoy una fuente básica para conocer el Perú a fines del siglo XVIII. De los muchos estudios sociales publicados destacan los sobre indios (precolombinos y amazónicos, sobre todo), sobre los negros y la esclavitud, sobre el rol de la mujer, sobre la importancia de la educación y sobre los pobres en el Perú. En los estudios económicos, la minería y el comercio ocuparon el rol central. Sorprende la poca importancia que se daba a la agricultura y a la artesanía y manufactura respectivamente.

El libro de Clément será por muchos años el estudio más completo del Mercurio Peruano. Efectivamente, quedan pocas preguntas para investigar sobre este periódico y su contenido. El estudio de Clément no pretende ser una investigación sobre el surgimiento del periodismo peruano, la Ilustración en el Perú y menos, de la emancipación peruana. Se limita estrictamente al análisis del Mercurio Peruano. Tocará a otros autores integrar este estudio excelente dentro de interpretaciones generales de la historia del Perú.
Ya bajo la época republicana, se editaron otras dos publicaciones con el mismo nombre, aunque con otro cariz:
Un diario de tendencia conservadora, publicado en Lima de 1827 a 1834 y de 1839 a 1840, y que tuvo entre sus colaboradores a José María de Pando, Felipe Pardo y Aliaga, José Joaquín de Mora  y José Pérez de Vargas.
En 1918 Víctor Andrés Belaunde fundo una revista mensual de ciencias sociales y letras, Después de su muerte continuó publicándose  y evolucionó desde un liberalismo racionalista hacia un catolicismo pugnaz.
El primer número apareció en enero de 1791 y, de allí en adelante, tuvo el carácter de bisemanario, circulando jueves y domingo. Fue producto de la nueva corriente de pensamiento de la época, llamada ilustración.
Mayormente, sus autores publicaban ideas liberales, pero con seudónimos para no ser identificados. Fue una publicación de gran influencia, con noticias acerca de lo que sucedía en las ciudades de Lima, Quito, Santa Fe y la Habana.
El Mercurio fue esencialmente un periódico de ideal. El libro descubre, desde las 3541 páginas de los 411 números, la similitud y el disentimiento con el pensamiento ilustrado de los europeos, así como la peculiaridad de la corriente en el Perú dieciochesco ya que estudia al periódico como parte de una sociedad, que influye en él, pero que también es influida por éste. Así como las ideas liberales de Unanue, Baquijano y  Rossi, en sus artículos se encontraban recomendaciones a los ciudadanos y a los miembros del país. Aun viviendo en la sociedad de la información, es importante conocer los aportes del Mercurio porque "la historia es principalmente una conciencia el pasado, de su realidad, pero también de su gravitación en nuestra vida contemporánea y futura".
En la primera plana del diario figuraba el nombre del mismo, también el nombramiento que era editada con superior permiso, hecho en la Imprenta Real, y tiempo después en la Imprenta de los Niños Expósitos.
No fue un órgano periodístico revolucionario, pero trató de influir en establecer que el Perú era una unidad geográfica, así como una búsqueda de identidad, sea humana o natural. Este tenía como objetivo que la sociedad se diera cuenta de lo importante que era el Perú, mencionado por primera vez con el nombre de "PATRIA", y a través de esa simple identificación se insinuó la idea del separatismo con respecto a la metrópoli.
El periódico tenía suscriptores en México, Guayaquil, La Paz, Buenos Aires y Santiago de Chile, entre otras ciudades hispanoamericanas. Los ejemplares eran ampliamente redistribuidos por muchos de los suscriptores, acrecentando su público lector. Cuando el sabio alemán Alexander von Humboldt pasó por Perú, se llevó a Europa una colección completa del periódico, algunos de cuyos artículos hizo traducir.
Por iniciativa de Carlos Cueto Fernandini, entre 1964 y 1966 la Biblioteca Nacional del Perú hizo una reedición facsimilar de los doce volúmenes que integran su colección; posteriormente les agregó un volumen de índices preparados por Jean-Pierre Clement (1979).
La Sociedad Amantes del País.- En el año de 1790 fue fundada en Lima La Sociedad Amantes del País,  por José Baquijano y Carrillo. Uno de sus principales iniciadores fue el milanés José Rossi Rubí, quien al establecerse en Lima (1786) conoció a José María Egaña, Demetrio Guasque e Hipólito Unanue. Luego de comprobar su común interés por las inquietudes intelectuales de la Ilustración, acordaron formar una Academia Filarmónica.

Ante una interrupción de las sesiones, dos años después los miembros renovaron sus tertulias nocturnas, aumentaron su número y decidieron presentar sus disertaciones por escrito. Se constituyó entonces una Sociedad Económica a semejanza de la que había en las Vascongadas, (País Vasco),  y de otras que se formaron en España en tiempos de Carlos III.
Solicitaron autorización para editar un periódico destinado a difundir las disertaciones académicas, titulado Mercurio Peruano (1791-1794). El propio virrey Francisco Gil de Taboada, le extendió su aprobación (19 de octubre de 1792), a la vista del "acierto e ilustración de las obras" insertas en sus páginas y "la aceptación general que han merecido", y nombró como su protector al alcalde de corte Juan del Pino Manrique.
Según los estatutos debía componerse de 30 académicos, 21 de ellos de Lima. Para ser socio debían pronunciar un discurso que sería aprobado por mayoría. Al incorporarse, el socio pronunciaba otro discurso. Los censores examinaban las producciones y las aprobaban para su publicación. Las armas de la Sociedad eran una pirámide con la inscripción “Patria et inmortalitate”.
Sus principales miembros fueron:
José Baquijano y Carrillo; conde de Vista Florida (Cephalio), presidente.
José Rossi Rubi (Hesperióphylo), vice-presidente.
Tomás Méndez Lachica (Teagnes), censor.
Gabriel Moreno, censor.
Hipólito Unanue  (Aristio), secretario.
José María Egaña (Hermágoras), tesorero.
Jacinto Calero (Crisyppo), editor.
Francisco Gómez Laguna (Thimeo).
Francisco Romero (Hypparco).
Jerónimo Calatayud (Meligario).
Ambrosio Cerdán y Pontero (Nerdacio).
Joseph Coquette y Fajardo.
José de Arriz.
Cayetano Belón.
Toribio Rodríguez de Mendoza
Vicente Mo rales Duárez.
José Francisco Arrese.
José Reymundo Álvarez Levano.
Julio Alejandro Melgarejo Bardales.
En la actualidad la Sociedad de Amantes del País ha logrado reconstituirse gracias al trabajo continuo de un grupo de destacados profesionales y jóvenes universitarios de las Universidades Católica, San Marcos, Lima, San Martín y la UNI, dirigidos por el catedrático Dr. Walter Brunke Ríos, actual Presidente de la Sociedad Amantes del País.


2 comentarios:

  1. quisiera saber si en la actualidad walter brunke rios es el presidente de la reconstituida sociedad amantes del pais

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  2. quisiera saber si en la actualidad walter brunke rios es el presidente de la reconstituida sociedad amantes del pais

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