viernes, 14 de febrero de 2014

EL CACIQUE TAULICHUSCO

¿Quién fue Taulichusco?
Los curacazgos de Lima fueron conquistados por los incas. El gobierno del valle estaba en manos de Taulichusco, un curaca yana de Mama Vilo, mujer secundaria de Huayna Capac.
Francisco Pizarro fijó su residencia en el palacio de Taulichusco y lo despojó de su poder. Vivió algunos años. Sus hijos Francisco y Gonzalo, no heredaron nada.
Sobre Taulichusco se conoce muy poco, apenas algunos documentos hallados por el historiador Lohmann Villena nos hablan de este curaca y sus descendientes.
En las últimas décadas la figura de este curaca yana ha sido rescatada del olvido. Durante la gestión del alcalde Alfonso Barrantes, se erigió un monumento a Taulichusco en el pasaje Santa Rosa, a un lado del edificio municipal.
A pesar de saber poco de él, desde el 2006, un grupo de congresistas y organizaciones neo-indigenistas han organizado un homenaje denominado la “fundación indígena de Lima”.
Este evento que habla de un personaje histórico, podría ser parte de una interpretación política. Hablar de Taulichusco como el último curaca o señor de Lima, nos crea una imagen algo falsa de nuestro pasado.
Recordemos a María Rostworowski y Waldemar Espinoza quienes han recalcado que era un curaca yana.
Los curacas yanas no siempre eran originarios del lugar donde gobernaban. Tampoco eran libres, eran servidores del inca o de las panacas. Es decir, no eran señores de señorío, la tierra que gobernaban no les pertenecía, ni les perteneció.
Hablar de Taulichusco como un señor indígena, es muy relativo, estamos más bien ante un yana, un servidor que cuidaba las tierras, ganados y producción del inca.
Además existen serias dudas sobre Taulichusco como último curaca de Lima, ya Raúl Porras Barrenechea ponía en duda que este curaca haya gobernado por su avanzada edad.
Algunos quieren utilizar la imagen de Taulichusco para recrear una identidad indígena de Lima desde el presente, sin embargo, esta manipulación histórica tiene bases muy frágiles. Si no, basta recordar la famosa polémica durante la gestión del alcalde Luis Castañeda cuando se hizo la mudanza del monumento de Pizarro al parque de la Muralla. Por eso, ante cualquier manipulación ideológica presente de nuestro pasado, es mejor recurrir a la investigación histórica.
Francisco Pizarro y los españoles llegaron a Pachacámac a fines de 1534. Venían desde Jauja buscando un lugar para fundar la capital del Perú.

El 6 de enero de 1535 un grupo de soldados fue a explorar el valle del Rímac. Una semana después regresó la expedición diciendo que habían encontrado el lugar perfecto.
El 18 de enero de 1535, Francisco Pizarro fundó la "Ciudad de los Reyes" en advocación a los reyes magos.

Al llegar al valle del Rímac, los españoles encontraron lo que buscaban, un lugar con salida al mar, buen clima y donde los vientos eran saludables.
El nombre de Rímac sonó a Limac a los oídos de los españoles, así nació el nombre de nuestra ciudad. Rímac significa hablador o hablar.

Lima se ubica en un desierto natural, sin embargo, a la llegada de los españoles a Lima encontraron un gran valle cubierto de vegetación. Esto pudo ser posible gracias a la construcción de canales de regadío durante el intermedio temprano (200-700 d.C.) y que fueron perfeccionados en la época de la influencia Wari.
Del río Rímac salían grandes canales de regadío que por su regular tamaño fueron llamados ríos: río Guatica o Huatca, río Surco y Maranga.
Según Alejandro Reyes Flores y Fernando Flores Zúñiga, el río Huatica entraba a Lima por el Martinete (hoy jirón Amazonas), seguía por la calle de las carrozas, el barrio de Santa Clara, cruzaba la avenida Grau por el jirón Andahuaylas hacia la Victoria, de allí a Lince y San Isidro.
Luego de la fundación, se hizo el trazado en manzanas sobre las vías prehispánicas que ya existían. Se utilizó el modelo del castrum o campamento militar romano para su diseño.
De esa Lima que encontraron los españoles nos queda poco. Según las reconstrucciones hechas por Santiago Agurto, Juan Günther y Fernando Flores Zuñiga, el actual centro histórico de Lima estaba atravesado por canales y caminos.
Por un lado se ubicaba el capac ñam o camino incaico que ingresaba al centro histórico siguiendo el jirón quilca. Según Juan Günther:
“Al sur del Tianguez, en el cruce del camino de los incas con el antiguo wari, actuales jirones Quilca y Miró Quesada, y actual plaza Elguera, se encontraba, según el Anónimo Portugués, el Tambo de Lima y lo que podríamos llamar terminal de comunicaciones”. (Günther 1992: 41)
Este era uno de los varios tambos que se ubicaban en las entradas de la comarca. Los nombres de algunas calles han dejado huella de su existencia, Juan Bromley señala algunos de estos:
“Tambo de los Caballeros de Balaguer, en la actual calle de Desamparados; los Tambos de Hinojosa, del Sol y de Huánuco, en el barrio de San Lázaro; el Tambo Blanco o Mesón Blanco, por las Nazarenas; el Tambo de Belén; el de la Estrella, en la calle de la Huaquilla; el de la Sirena, en la calle de este nombre”. (Bromley 2005: 124)
Las vías prehispánicas han desaparecido, actualmente solo se conservan el jirón Quilca, Junín y Miró Quesada.
El jirón de la Unión no existía, en su lugar había una vía que unía la esquina del jirón Quilca y Belén (cuadra 2 del jirón de la Unión) con la plaza principal (hoy plaza mayor). Pizarro desapareció este camino al hacer la cuadricula para las calles.
A pesar del nuevo orden urbano, algunas calles conservaron en sus nombres la existencia de construcciones prehispánicas, es el caso de las calles:
Huaquilla (cuadra 10 del jirón Ayacucho) que tomó su nombre de una pequeña huaca que fue demolida en la segunda mitad del siglo XVII.
Panteoncito (cuadra 3 del jirón Rufino Torrico) Juan Bromley cree que pudo existir en esta calle una pequeña huaca de indios.
Rastro de huaquilla (cuadra 1 del jirón Cangallo) donde se ubica la piedra horadada, que es considerada una piedra prehispánica. María Rostworowski no cree que esta piedra esté relacionada con la huaca de la plaza santa Ana (hoy Plaza Italia).
Tambo del sol (jirón Chalaco en el Rímac) que toma su nombre de una posada que acogía a los viajeros que venían por el camino inca desde el norte del Perú. No se descarta la existencia de un tambo prehispánico.
Jirón Trujillo (distrito del Rímac) toma su nombre por estar construido sobre el antiguo camino inca que iba a Trujillo. Este camino continuaba por el Rímac y salía hacia la actual avenida Túpac Amaru.
La plaza mayor La plaza prehispánica era de forma ligeramente triangular. Sobre esta se creó la Plaza Mayor. En este lugar se ubicaba el palacio de Taulichusco (actual palacio de Gobierno), a un lado una pequeña huaca llamada por Emilio Hart-Terré, Puma Inti (sobre esta se construyó la Catedral de Lima) y en el otro extremo un corral de llamas que era propiedad de Taulichusco (terreno hoy ocupado por la municipalidad de Lima). Sobre el palacio de Taulichusco Juan Günther anota:
“El palacio del curaca formaba una sola unidad con el solar de Jerónimo de Aliaga a la quese accedía por una rampa, paralela a la actual calle Palacio, que con el tiempo se ha convertido en la escalera que da acceso a las oficinas presidenciales desde la calle citada. Detrás del Palacio, como ya se dijo, estaba la bocatoma del más antiguo río artificial del valle y la huerta desde donde también se controlaba el riego del río Huatica.” (Günther 1991: 42)
La ubicación de la plaza mayor no fue cambiada, por ser este lugar un sitio estratégico para el control de los canales de regadío y los caminos incas.
En la primera cuadra del jirón de la Unión (calle de palacio) se encontraba una pequeña huaca, sobre ésta se construyó la casa Aliaga. La casa Aliaga es la más antigua de la ciudad de Lima. María Rostworowski cree que esta huaca estuvo unida al palacio de Taulichusco.
La calle más antigua de Lima El jirón Quilca es la calle más antigua de Lima que conserva su trazado prehispánico, pues está construida sobre el camino inca que dividía a la ciudad de este a oeste y seguía hacía el actual distrito del Rímac. Todas las demás vías desaparecieron bajo la cuadricula europea. 
Otras vías prehispánicas que se han conservado son el jirón Junín, Rufino Torrico y Miró Quesada.
Ciudad de huacas La huaca más importante de la zona se encontraba en la actual plaza Italia o plaza Santa Ana. Según María Rostworowski es por eso que esta plaza mantiene la forma trapezoidal de las plazas incaicas. Este lugar era muy importante para la población indígena y por eso allí fue fundado el hospital de indios de Santa Ana.
Waldemar Espinoza y Juan Günther creen que en este lugar estuvo el oráculo de Lima, siguiendo una información del cronista Cristóbal de Albornoz.
“Rimac, guaca de los indios de Lima que se dezían ychmas, donde está poblada la ciudad de los Reyes, era una piedra redonda. Está en un llano donde tiene la guerta Gerónimo Silva”. (Günther 1991: 41)


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