lunes, 31 de diciembre de 2012

LAS LUCHAS DEL CARDENAL CIPRIANI

Cada vez que escucho al cardenal Cipriani no puedo eitar recontarme cuatro decadas atras , al coliseo Amauta, desde donde Panamericana Television transmitia, los jueves por la noche , el cachascan que por aquel entonces yo seguia con asombro.
Esa fue la misma sensacion -de asombro- que tuve estos dias atras, cuando escuche a Cipriani anunciar, desde su programa radial sabatino "Monologos de Fe" que, en efecto, le ha prohibido a los sacerdotes del Departamento de Teologia de la Pontificia Universidad Catolica del Peru (PUCP) que dicten los cursos de teologia , que asesoren a los alumnos o qu ocupen cargos administrativos.
" La universidad no quiere aceptar la decision del Vaticano, pero si quiere seguir ensenando teologia, y si quiere seguir llamandose catolica y pontificia...no juguemos" dijo.
La universidad le ha respondido al desatado arzobispo de Lima con un comunicado en el que califica  su decision  de "injusta" e " infundada"  y, ademas, le aclara que no existe norma estatutaria que lo autorice a nombrar profesores  en ningun departamento academico de la PUCP.
Si es que el cardenal Cipriani  finalmente consiguiera tomar  por asalto la PUCP, esfuerzo que lo tiene perturbado desde hace tiempo, seguramente haria lo que ahora pretende cn la teologia que todos los profesores de esta universidad hasta hoy plural, tolerante y prestigiosa , sean sus monaguillos.
Cipriani ejerce  la posicion de cardenal con mucha prepotencia, un estilo con el que, por ejemplo, , llega a la chifladura impertinente de sermonear al Presidente de la Republica cuando este va a la catedral a oir sus misas.
Lo ocurrido en el ultimo Te Deum fue el colmo de la desubicacion, lo cual explica la ausencia del presidente Humala en la misa de Navidad y que, probablemente , las ceremonias religiosas de las proximas Fiestras Patrias se reemplace por una cita ecumenica en un ambientecmo, por ejemplo, Palacio de Gobierno.
Toda persona, incluyendo los curas, tienn derecho, por supuesto, a tener y a expresar una opinion politica, pero lo que es inaceptable es que -cmo lo hace con desfachatez el cardenal Cipriani-, se mezcla el pulpito religioso cn la tribuna politica.
Volviendo al Coliseo Amauta de los anos setenta, uno de los luchadores mas notorios era Augusto Garcia Orellana, de estilo rudo y sucio que lo llevaba a la patada  fuera de reglamento, a echarle limon a los ojos del rival, a reventarle la silla en la cabeza del contrincante, y que, premonitoriamente era conocido como el "loco cardenal" e ingresaba al Coliseo de Chacra Rios envuelto en una camisa de fuerza.
Cada vez que ahora oligo a Cipriani me es imposible dejar de recordar a ese rudo lchador de los setenta a quien yo seguia con mucho asombro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario